Viajar en bicicleta es algo que cada vez más gente elije como destino para sus vacaciones y es que, un viaje en bicicleta es una forma de vivir experiencias únicas y reencontrarnos con nosotros mismos.
En nuestro anterior artículo sobre viajar en bicicleta, os contábamos los consejos básicos para afrontar un viaje en bicicleta sin que nos falte de nada y este articulo queremos profundizar algo más en una de las partes más importantes del equipaje, el portabultos y las alforjas.
Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de elegir tanto un portabultos como unas alforjas, es el tipo de viaje o uso que vamos a darle, ya que, si es un viaje de un solo día no tiene sentido elegir unas alforjas de gran capacidad, ya que, nos sobrará espacio y llevaremos más carga.

Ahora vamos a ver el tipo de portabultos que podemos usar.
Portabultos para bicicletas a la tija de sillín:
Los portabultos a la tija de sillín van anclados directamente en la tija de sillín y tienen un único punto de fijación. Este tipo de portabultos están especialmente indicados para bicicletas donde no es posible acoplar un portabultos tradicional, sobre para las bicicletas de doble suspensión, por lo que es muy buena opción para ese tipo de bicicletas.
Portabultos para bicicletas delantero:
Estos portabultos se suelen utilizar como segundo portabultos para aquellas personas que realizar viajes en bicicleta de varios días y necesitan llevar un equipaje extra. Se acopla con unas abrazaderas en la parte superior de la horquilla y otras dos en la parte inferior y son regulables para que sean validas para varios tamaños desde 26” a 28”.
Portabultos para bicicletas trasero:
Este sin duda es el modelo más comúnmente usado tanto para aquellas personas que realizan viajes en bicicleta como para las que utilizan la bicicleta como medio de transporte diario y necesitan cargar con mochilas, bolsos, etc…
Este tipo de portabultos para bicicletas los hay también específicos para bicicletas con freno de disco y también los hay que son validos para todo tipo de frenos. Se acoplan mediante unos tornillos que van al cuadro en la parte de debajo de la tija de sillín y en las vainas traseras, por lo que, la sujeción es máxima y aguantan hasta 25 kg de peso dependiendo del modelo. También son regulables por lo que nos permite utilizarlos en distintos tipos de bicicletas.
Alforjas de bicicleta tipo bolsa:
Este tipo de alforjas son muy compactas, pero no por ello de menor capacidad, ya que, nos permite sacar unos bolsillos laterales que la convierten en una alforja de gran capacidad o bien guardar dichos bolsillos y utilizarlo como una pequeña bolsa compacta utilizando el bolsillo superior como compartimento. Además suelen contar con multitud de bolsillos y recovecos para guardar nuestras cosas.

Esta alforja utilizando sus bolsillos laterales nos puede dar una capacidad de hasta 23 litros para nuestro equipaje.
Alforjas para bicicletas traseras:
Este tipo de alforjas se sitúan sobre el portabicicletas trasero y se fijan con unas correas liberando dos bolsillos a ambos lados de la bicicleta donde poder guardar todo lo que necesitamos para nuestro viaje en bicicleta. Este tipo de alforjas pueden llegar desde los 25 litros hasta los 50 litros de capacidad, siendo estas últimas las más recomendables para viajes largos en bicicleta.
Alforjas para bicicletas impermeables:
Hay algunos modelos de alforjas que vienen fabricados en tejidos impermeables que nos permiten que nuestras cosas se mantengan secas en caso de caernos alguna tormenta. Suelen ser de características similares a las alforjas tradicionales, pero su tejido de fabricación es diferente. Estas alforjas suelen venir en dos piezas independientes que se acoplan una a cada lado del portabultos trasero.

Pues bien amigos si tenéis pensado viajar en bicicleta, esperamos que con este artículo os hayamos ayudado a elegir el tipo de portabultos y alforja para bicicletas que más os convenga para vuestro viaje y sobre todo, no olvidéis lo más importante del viaje…. DISFRUTAR!










